mi blag

La disciplina blogera

Me he puesto a escribir esta entrada en el blog, más por disciplina
que por inspiración. Una vez hecha la aclaración pasemos a lo que quiero decir.

AMLO y Yo  (algo así como Platero y Yo)

Sí,
hubo un tiempo en que estaba decidido en que mi intención de voto iba por AMLO.  Mi lógica idealista es: la democracia es un sistema de pesos y contrapesos, entonces si un peso es el señor López, populista retrógrado, pero con un izquierdismo refrescante, un poder legislativo de derecha, en franca oposición, podría, si llegan mediar (y debe ser así, si no, no tiene sentido un sistema  democrático)  podría haber avances tanto sociales como económicos.
Pero Denise Dressery lawaloca
me ofrecieron una perspectiva distinta:  AMLO y Carlos Slim son manigüis. Y si hay un empresario que detesto por su avidez monopólica, su poco interés por la competitividad en las telecomunicaciones, su megalomanía, su culto a la personalidad, que representa lo peor del salinato y hasta es la escencia más pura de la más hedionda parte del salinato.  ¡NO! No votaré por AMLO.

Madrazo está descartado por defecto.  Para mi el PRI tiene mi voto de castigo por mis próximos setenta años.

Calderón.
Mi percepción es la de un humilde pendejo.  Lo siento.  Pero lo que más me repulsa son las cadenitas que han insistido en enviarme familiaries, amigos y hasta desconocidos pidiendo mi deferencia a este politiquillo.  Lastimosamente, es el menos peor.
Ojalá
el congreso saque la casta, porque el presidente, sea quien sea, no pasaran de "la sana mediocría que la nación le reclama".

Trabajo

Dice
el dicho: qué tan malo será el trabajo, que hasta pagan por hacerlo. Y deberas que hay trabajos malos.  Lo bueno es que puedes renunciar a ellos.
Sin embargo, ahora resulta que estoy embarrado con
Conacyt y tengo que enviar una carta (enviada por mensajería), muy formal, dirigida a puro alto burócrata, explicando mis razones por las cuales no quize seguir laborando en esa trampa.   De lo contrario, ninguna solicitud mía a Conacyt será aprobada.

Me siento traicionado. Eso me pasa por buscar trabajo tan a la ligera.

Lo importante sigue pendiente.