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16 November, 8:47amLas víspera ha dejado varias anécdotas que creo serían infortunadas dejar a mi procaz olvido, por lo que las plasmo en este tímido espacio.
¿Recuerdan a nuestra heroína L.? Pues bien, para placer de varios visitantes, ha vuelto a aparecer fugazmente en la vida de este comparsa-protagonista. L. había dejado, sin ningún pudor, ropa, tanto interior como exterior, albumes familiares con fotografías de su primera comunión y de sus padres es poses de extática religiosidad y castidad, papelería diversa, documentación e identificaciones de diversa índole, formatos escolares, medicinas varias, compresas y, claro está, su lámpara (eufemismo adoptado por compañeros de piso). En nuestra labor de limpieza, las cosas que nos parecen de su pertenencia, las hemos ido depositando en una caja que semana a semana va desbordando, dado que L. tenía la generosa costumbre de dejar las cosas donde dejaran éstas de cumplir su utilidad. Y cada semana teníamos la discusión si de tirar esas cosas a la basura o esperar a que ella viniera a salvaguardarlas. J., quien siempre la defendía con una pasión sólo vista en los santos varones, o quienes se quieren alcanzar los favores de la susodicha (léase follar), argumentaba a favor de esperar a que L. viniera por ellas. Y de rondón L. apareció en el piso. Platicando con C. y Lu. pensábamos con alegría que se llevaría su caja completa. Lu. me dijo que le dejara su lámpara en la caja, la cual, por una vena de pudor que aun sigue en mi, mantenía dentro de la cómoda donde lo había dejado ella. Pero C. tuvo un idea más atrevida "Deja que ella tenga el valor de pedirlo". Y actué en consecuencia. Después de mucho platicar en encerrona con J., salió L. de la cocina hacia la caja, entre buscó un momento, para luego gritar "¿y mi juguete?". A lo que le contesté con tranquilidad "En el mismo lugar donde lo dejaste. No he tocado esa cajonera." (todos sabemos que esa aseveración no tiene mucho de verdad) Y como si fuera aún dueña de la habitación entró y sacó el objeto de su deseo. Luego conversó un rato más con J. y se marcharon, dejando la caja con el resto de sus cosas, como si fuéramos su bodega. La discusión por tirar sus cosas continúa. Pasando a otras cuestiones más esforzadas, el viernes pasado, mientras los colegas del choio nos encaminábamos la restauran para jambar un buen churrasco, encontré tirado el suelo, como un papel más en este empapelado mundo, un billete de 50 euros. Y me lo embolsé. ¡Vaya! 50 euros, pensé, es mucho dinero, pero no me hará ni más rico ni más pobre ¿cuál sería lo mejor que puedo hacer con ellos? Lo cierto era que haberlos encontrado fue más bien un acto simultáneo entre X. y yo, y sentía algo de remordimiento por usarlos para mi único usufructo. Así que determiné darles un buen uso: pagar la comida de todos los que íbamos a degustar del churrasquín, cosa que implicaba el atenuante de repartir la culpa de tomar esos 50 euros de alguien más, entre los comensales. Y así, al final, me quedé con algo más de 5 euros. ¡Eso es suerte! Por último, deseo hacer una rectificación con respecto a mi nota sobre la muerte de Mouriño. Después de discutirlo con varios amigos y leer las notas periodísticas, casi estoy convencido que sí fue trágico accidente. Sí, por su naturaleza y coincidencias, es natural la sospecha, pero las grabaciones en las caja negras y las explicaciones a los medios de información sobre el manejo en la torre de control, son evidencias de peso que le quitan veracidad a la teoría de la conspiración. En mi descargo, debo decir que dicha nota la escribí en la mañana que supe del accidente, es decir en la madrugada mexicana. Fue una primera reacción. Al irse haciendo del conocimiento público las evidencias, me fui dando cuenta que estaba, para tranquilidad mía, equivocado. 9 November, 5:56pmEstoy leyendo El gen egoísta de Richard Dawkins y me topé con una nota adicional que me llamó profundamente la atención y aquí transcribo:
"B.A. Baldwin y G. B. Meese entrenaron a unos cerdos en una caja de Skinner... la palanca morro se encontraba en un extremo de la estancia; el dispensador de comida, en el otro. El cerdo tenía que apretar la palanca, correr hasta el otro extremo para conseguir el alimento, volver luego a la palanca, etc. Esto suena muy bien, pero Baldwin y Meese pusieron parejas de cerdos en el aparato. En estas circunstancias, empezaba a ser posible la explotación de un cerdo por otro. El cerdo "esclavo" iba de un lado a otro presionando la palanca. El cerdo "amo" se sentaba junto a la rampa y se comía el alimento cuando caía. De este modo, las parejas de cerdos establecían una pauta estable "amo/esclavo", en la que uno trabajaba y corría y el otro daba cuenta de la mayor parte del alimento. Ahora viene la paradoja. Las etiquetas "amo" y "esclavo" designaban posiciones cambiantes. Toda vez que una pareja de cerdos establecía una pauta estable, el cerdo que terminaba desempeñando el papel de "amo" o "explotador" era el mismo que, en todos los demás sentidos, ocupaba una posición subordinada. El llamado cerdo "esclavo", el que hacía todo el trabajo, era el habitualmente dominante. Cualquiera que conociese a los cerdos habría predicho que, por el contrario, el cerdo dominante sería el amo, el que daba cuenta de la mayor parte de la comida: el cerdo subordinado sería el cerdo trabajador y esclavo, que apenas cogía un bocado." La respuesta a esta paradoja es que la estrategia "si eres dominante compórtate como esclavo y si eres subordinado compórtate como amo", tiene mayor recompensa en el tiempo (el cerdo dominante tendrá más fuerza para manejar al cerdo subordinado a su antojo) y más estable (ambos cerdos obtienen lo que desean). Esto me hizo pensar en la industria de la computación y del software libre en partícular: existen quienes desarrollan tecnología, se esfuerzan por generar valor y transformar su entorno, y están los que sólo se atienen a lo que hay y se limitan a recoger maduro que les cae en los pies. ¿Quiénes son los que obtienen mayor recompensa en el tiempo? ¿quiénes son los dominantes? ¿quiénes indicarán el camino a seguir? ¿quiénes serán los guías? ¿quiénes tendrán mayores oportunidades? Obviamente quienes se esfuercen y generen nueva tecnología, sin detenerse a generar resentimientos por quienes usufructan de su trabajo, al fin y al cabo su naturaleza es subordinada, y quién sabe, tal vez un día puedan ser útiles. También me hizo cavilar sobre la gente que constatemente me platica sus iniquidades relativas a que ellos trabajan más que los demás y los demás se atienen a su trabajo. ¡No tiene sentido quejarse ya que ellos dominan la situación! Si no saben como domeñarla es porque no quieren realmente ese papel y preferirían ser subordinados y dejar que la vida pase mascando la comida que les llega a la boca. 5 November, 4:28amMe he despertado y he visto los periódicos en línea. La caída del avión donde viajaba el Secretario de Gobernación me ha dejado helado. Si hicieramos un sondeo de opinión, yo pondría las siguientes opciones:
La teoría de la conspiración, en una mente paranoica como la mía, es una tentación predecible y natural, aunque intento siempre hacer un esfuerzo consciente por ser objetivo y adecuarme a los hechos. Sin embargo, en esta ocasión hay una serie de coincidencias que no me facilitan despojarme de sospechas:
Estas peculiares coincidencias hacen del hecho en sí un golpe mediático tremendo, que si fue orquestado, realmente cimbra tanto al Estado Mexicano como a la opinión pública, enviándo un mensaje terrible: nadie está a salvo. Y, si camina como pato y grazna como pato, es que es un pato. No lo se, pero se me antoja mucho ligar el atentado del 15 de septiembre a la población civil en Morelia, con este otro accidente/atentado al poder más protegido del estado: el ejecutivo. No lo se, pero se me antoja mucho pensar que el narcotráfico ha salido de su zona de confort e intenta desestabilizar al país para regresar a él. No lo se, pero se me antoja mucho pensar que la reforma energética hizo sentir incómodos a muchos, ¿al sindicato petrolero tal vez? ¿a grupos guerrilleros de extrema izquierda? No lo se, pero se me antoja mucho creer que con Obama en EUA, alguien de mucho poder económico se sintió incómodo y quizo enviar un enérgico mensaje. Ahora falta ver la respuesta del gobierno: si dice que fue un accidente, sólo podré pensar que ha decidido arredrarse frente a los poderes del caos, ya sean el narcotráfico o los grupos de poder económico/político o la guerrilla, y todo volverá al estado de complicidad complaciente y confortable; si lanza una ofensiva mayor al narcotráfico, enarbolando a Mouriño como mártir emblemático de la guerra contra el narcotráfico, en nivel de violencia entre bandos se incrementará hasta que alguien se quede sin recursos, dejando una estela incontable de muerte, como en una guerra convencional. Pero lo que más temo es que no pase nada, que no se resuelva nada, que la opinión pública se quede como en muchos otros magnicidios: sin una puta idea... aunque eso generaría desconfianza del partido en el poder, con las consecuencias políticas que ello implicaría. Por lo pronto veo mayor presión en el tipo de cambio (los capitales golondrinos comenzarán su huída) con una caída en la bolsa de valores. El orden es un punto de partida, y es un hecho que en México después de la Revolución, no ha tenido verdadero orden. This is a basic book for user interface designers
28 October, 6:38pmEstados Unidos, al fundarse sobre los ideales dejados por la revolución francesa [1], no es de extrañar que también haya adoptado como modelo económico uno de sus vástagos intelectuales: la principio del Laissez faire et laissez passer, le monde va de lui même! [2] (deja hacer, deja pasar, ¡el mundo va por sí mismo!). Este principio del libertarismo [3] económico y personal, asentado más formalmente a partir de su guerra civil hasta principios de siglo XX, busca minimizar el control del estado dándole mayor libertad al individuo. Y todo parecía ir bien, hasta qué...
A mediados del siglo XIX, Karl Marx predijo que, así como desapareció el feudalismo al ser sustituído por el capitalismo, éste sería también sería reemplazado por otro modelo económico. Él creyó que sería el comunismo [4]. También, en el primer volumen de su obra Das Kapital [5], Marx argumenta que la clase capitalista, al invertir más en nuevas tecnologías y menos en salarios, reduciría ésta sus utilidades (ya que según Marx las utilidades son resultado del trabajo no pagado a los empleados). Cuando finalmente las utilidades caigan por debajo de cierto nivel, se llegaría a una recesión o depresión, en que algunos sectores de la economía se colapsarían. Marx pensó que durante esta crisis económica, los salarios también bajarían, y eventualmente, este trabajo-no-pagado, haría posible la inversión en nuevas tecnologías y en el crecimiento de nuevos sectores económicos. En otras palabras, que el modelo capitalista es propenso, de manera intrínseca, a crisis económicas. Pasaron alrededor de cincuenta años después de su muerte cuando el sistema financiero de los Estados Unidos se colapsara en la llamada "Gran Depresión" [6]. No hay un acuerdo en las causas [7] que llevaron a esta crisis económica mundial, sin embargo hay matices comunes, tales como malas manejos por parte de los bancos, un exceso de préstamos, bajo costo del dinero, una gran producción y bajo consumo (relación oferta/demanda desproporcionada), etc.. ¿Les suenan conocidos estos hechos? La Gran Depresión duró alrededor de 20 años y a pesar de los múltiples esfuerzos para solventarla no se pudo hacerlo por completo sino hasta el rearme de la naciones y la consecuente 2da Guerra Mundial. Sin embargo los esfuerzos que paliaron los efectos más devastadores de esta crisis, fue la aplicación de la teorías de John Maynard Keynes [8], la cual intenta promover el consumo a través de la intervención directa del estado, invirtiendo en infraestructura [9]. Algo que bien se puede clasificar como autoritarismo [10 ] por parte del los partidarios del libertarismo. En los años setenta, cuando la economía de Estados Unidos salía de la boyante post guerra y llegaba la crisis de los hidrocarburos, Milton Freedman [11], quien inició como un discípulo de Keynes, finalmente se rebeló, abrazando el laissez faire: el estado sólo debe controlar el dinero, la inflación, el mercado se autoregula. A los discípulos esta escuela de pensamiento, en México, se les llama como "los Chicago boys" [12], precisamente porque Freedman fue catedrático de esa universidad y muchos economistas que ahora ostentan el poder en latinoamérica, estudiaron ahí. El mundo no es igual ahora que en la primera mitad del siglo XX, sin embargo en esta crisis hay muchos y atemorizantes paralelismos con ella. Y también parece muy obvio captar el efecto péndulo en las ideologías: liberatismo - depresión - autoritarismo - inflación - libertarismo - depresión ... Al parecer ni el mercado sabe autoregularse, ni el estado sabe incentivar la producción o el consumo. Entonces, ¿qué reglas debemos poner? Creo que hemos descubierto que las ideologías no cumplen con su propósito. Ni el socialismo ni el capitalismo tienen la respuesta para una vida justa y libre. ¿La próxima reunión del G20 propondrá soluciones de fondo para este problema? No. Sólo paliativos para seguir en el péndulo, sólo intentando pasar este valle lo más deprisa posible. ¿Podremos conseguir un modelo económico más allá de ideologías radicalizables? Algo me dice que sí, pero no en el corto plazo. Llámenlo fe, si lo desean. 21 October, 4:48pmEl fin de semana pasado fue la reunión de convivencia de los empleados/socios de Igalia en casa de campo en las cercanías de Santiago de Compostela. El viernes por la noche disputamos un partido de fútbol sala donde me lastimé el tobillo del pie izquierdo, lo que me prohibió participar en la actividad más comentada: el competencia de geocaching. Sin embargo me divertí bastante, conviví con la gente y discutimos cosas interesantes sobre la empresa. Estoy de acuerdo con Eva, estas actividades son importantes para el desarrollo de la empresa y la unión de sus participantes.
Estoy muy emocionado porque todo indica que estaré en México en diciembre. Tengo muchas ganas de volver a ver a mis amigos y familia. La temperatura ha descendido y la lluvia se ha vuelto presente todo el día. Me mojé los zapatos y tuve los pies húmedos y fríos todo el día. Temo que el catarro otra vez pase a saludarme. Ya sería la cuarta del año. Espero que las naranjas que como diariamente y el complemento vitamínico hagan su labor. Necesito entusiasmo. 8 October, 5:43am El último fin de semana de septiembre me di una vuelta por la Côte d'Azur, Niza más específicamente. Curiosamente, cuando uno va en busca de respuestas casi siempre encuentra más preguntas.
De la Costa Azur puedo decir que es más caro que Galicia, las paseantes están más arregladas si no más guapas, que las pizzas con hambre y vin rouge de la maison son una ricura, y la ensalada Niçoise es deliciosa. El siguiente fin de semana, el primero de octubre, fui al concierto de Enrique Bunbury en A Coruña, donde presentaba su nuevo disco. Buen concierto: primicias en vivo y sus clásicas rolas como solista, además de la sempiterna de "apuesta por el rock&roll". ¿Les ha pasado que están en pista en un concierto, que llegaron temprano para tener una buena vista del escenario, que aguardaron pacientemente a que iniciara el concierto, y cuando las rolas más chidas comienzan a prender a la audiencia, algún gandul se cola hasta ponerse en frente de ti, y resulta ser un tipo alto y greñudo que te tapa toda la vista? ¿Qué hacer en ese caso? Resulta que he desarrollado una técnica que me ha resultado bastante efectiva. Es un proceso iterativo creciente: primero hay que cantar a grito pelado, lo más desentonado posible, y lo mejor procurar siempre pegar los mejores y más profundos alaridos cerca de su oído. Claro, esto sólo es posible si la canción interpretada en ese momento lo permite. ¿Pero qué ocurre si es una canción que da la casualidad no conoces? ¡Pues a bailar! Aquí la cosa tiene que ser sutil: tus pies no deben de moverse, lo cual te da la justificación de que estás en dentro de tu espacio, pero tus brazos, hombros, codos, cabeza, deben de trabajar para golpear moderadamente pero continuo al invasor, increíblemente los rozones son los más incómodos. ¿Pero qué tal si estás agotado y no puedes ni cantar ni bailar por un momento? ¡Pues hasta en el descanso se puede fastidiar! Aquí se requiere tener una mente abierta libre de prejuicios. La solución es, literalmente, soplarle la nuca. Esto es bajo el supuesto que el chango que se plantó delante tuyo sea heterosexual a ultranza, que es una suposición admisible ya que se coló hasta ahí a punta de fuerza bruta y desconsiderada. La justificación es simple: estás cansado y estás respirando pesadamente, y lo haces cerca de su nuca y oído por el cabrón se plantó ahí. Sumado todo lo anterior y repetido lo suficiente, me ha constado que los ganapanes oportunistas se marchan y bastante enchinados, pero sin chistar. ¡Ya tengo mi vuelo para México el 12 de diciembre! Extrañamente siento remordimiento hacer ese viaje teniendo en cuenta la crisis que se vive. literatura de consumo
24 September, 5:16amUno de mis tíos maternos dedica su tiempo libre a la búsqueda de los origenes de los apellidos familiares. Tiene registros de gente con apellidos, si no iguales, sí muy similares, desde los años 1300 y árboles genealógicos ya bastante frondosos. Si bien las relaciones de parentesco, mientras más se aleja en el tiempo, son más inciertas, cuando más alegre avisa a la familia sobre sus últimos hallazgos, es cuando encuentra un lejano antepasado de sangre azul, heróico, pudiente o de vida ejemplar. Eso sí, mientras más europeo, mejor (porque los apellidos de ahí vienen ¿no?).
Pero como ya dije, esto es del lado materno, donde los apellidos son un poco exóticos. Del lado paterno nadie ha tenido la curiosidad suficiente para hacer dicha tarea. Alguna vez mi padre creo que le pagó a un charlatán barato de heráldicas y genealogías por el origen del apellido Jáquez, le vendió un poco de paz a su alma y negocio cerrado. Creo recordar que es similar a lo que se dice aquí o acá: Un origen francés que cruzó los Pirineos (unos dicen que por el lado vasco otros que el catalán) y de ahí al nuevo mundo. Y para hacer la onomatopeya más vulgar, el escudo de armas es "ajedrezado", por aquello del Jaque(z) mate. Huelga decir que no me fio de nada de lo antes dicho. No hay referencias, no hay ningún sustento documental. Entonces si nos vamos al terreno de la especulación, yo puedo hacer lo mismo. Así que ahora expongo mi teoría del origen del apellido Jáquez. Si hacemos una búsqueda en Google del apellido, rápidamente observamos que la mayoría de los resultados son personas radicadas en República Dominicana, ubicada en una isla con tradición hispánica desde Cristobal Colón. Su vecino, Haití, fue dominio francés tiempo suficiente como para que adoptaran el idioma de manera oficial. La isla de la Española, tanto como territorio Español como Francés, fue afín al empleo de la esclavos africanos, donde estos perdían sus nombres nativos y adoptaban el nombre de sus dueños. Por lo cual mi hipótesis es: Una familia de esclavos negros, que trabajaban al servicio de algún francés llamado Jacques, emigraron a la ahora República Dominicana, castellanizando su apellido adoptivo a Jáques o, más estilizadamente, Jáquez. Posteriormente algunos miembros de está familiar emigraron al sur de Estados Unidos y norte de México (en Chihuahaua el apellido también es común). Supongamos que este éxodo se realizó a principios o mediados del siglo diecinueve, cuando México aun tenía los vastos territorios de California, Arizona, Nuevo México y Texas. ¿Por qué razón la gente emigraba a estos terrenos desolados, inhabitados, agrestes? Simple: la mayoría huía de la mano de la ley en busca de una segunda oportunidad en la vida. Resumiendo, el resultado de mi ejercicio especulativo es, que mi apellido, Jáquez, viene de un grupo de forajidos de la Española, de sangre africana, que hallaron refugio en los desiertos de Arizona. Por otro lado, la búsqueda de un linaje, ansiar ser descendientes de grandes hombres, me parece una tarea fútil, hasta psicológicamente cuestionable (aunque debo de admitir que es interesante desde un punto de vista de investigación histórica). La mejor prueba de que provenimos de un linaje ganador es que simplemente estamos aquí, los genes que protamos han sabido mantenerse a lo largo de siglos y no desaparecer como tantos otros, sin importar si nuestra ascendencia sean psicópatas, asesinos, violadores, muertos de hambre o idiotas. la locura de una pasión literaria
La segunda parte de la novela es una obra de arte. Distintos personajes, algunos persistentes, otros fugaces, describen sus encuentros y desencuentros con Arturo Belano y Eduardo Lima a lo largo de tres décadas (desde los 60s hasta los 90s). Lo maravilloso es que cada personaje narra en primera persona sus anécdotas, y cada personaje tiene su propia voz, su propio estilo, sus propias vicisitudes, cada uno tiene una historia que contar alrededor de ese testimonio casi bíblico: un texto, un contexto y un pretexto. Cada declaración era una delicia que a la vez me me repugnaba, ya que, a final de cuentas, no era más que una voz dentro de un canto coral, una oda a la personalidad de Arturo Belano, quien no es más un desvergonzado alter ego de Roberto Bolaño, el autor de esta obra. Una egolatría, un culto a la personalidad, al genio y a la figura de un ser humano que escribió un portento de novela para declarar a los cuatro vientos que había vivido como pocos seres en las historia de la humanidad, aunque había pasado desapercibido. El mundo occidental es su escenario, la cultura occidental es su entorno, una vocación de mártir en el sinsentido de la literatura, donde los comparsas construyen el argumento fragmentando de la vidas vidas de dos personajes en busca de algo finalmente desconocido, tanto para ellos, para los comparsas y para el lector. El pretexto inicial es buscar a Cesárea Tinajero, una poetiza de los años 20s que se escindió de los estridentistas para luego desaparecer de la escena literaria de la hipócrita e incipiente comunidad intelectual del México post-revolcionario. Cesárea Tinajero fue quien insipiró a estos dos chicos para crear su movimiento, muy parecido al de la generación beat en los Estados Unidos. Un sólo poema de ella los llevó a esta locura. Follar, fumar, conversar, leer y escribir. No hay mucho más. ¿Bolaño revolucionó la novela moderna? A veces me atrevo a pensar que sí. 15 September, 5:56pmEn 1810 un numeroso grupo de criollos en el centro del virreinato de la Nueva España, deseosos de participar en el gobierno de las colonias, aprovecharon la invasión francesa a España para enarbolar un movimiento de independencia y liberarse así de la hegemonía de los españoles peninsulares. Como símbolo aglutinante de una sociedad desmembrada, tomaron el estandarte de la Virgen de Guadalupe y un grupo de líderes religiosos llamaron a armas a los indígenas, tomando partido de que que todos estaban (tanto antes como ahora) bien jodidos, pero bien católicos. Después de una cruenta lucha que duró 11 años, el exvirreinato obtuvo su independencia para luego llamarse México. Y hoy 16 de septiembre se celebra el grito con el que arengó el cura Hidalgo a las masas para levantarse contra el yugo ultramarino, en lo que ahora se conoce como la ciudad de Dolores Hidalgo, en el estado de Guanajuato.
El nombre de México, viene de los mexicas, como se autodenominaban los aztecas, que era la civilización más poderosa militarmente cuando llegó Hernán Cortés. No era las más culta, ni la mas desarrollada científicamente, ni la más civilizada, por decirlo de alguna forma, que habían existido en estas tierras; eran guerreros, dominaban un vasto territorio y exigían tributo a los pueblos cercanos. Pero tenían la ciudad más grande, mejor equipada y más compleja de las que había en ese tiempo, Tenochtitlán, y su conquista fue costosísima para los hombre de Cortés. Es extraño como esas páginas nacionales me parecieron tan triviales por tanto tiempo, y ahora que estoy lejos, me parecen tan ricas y llenas de significado: el nacimiento exabrupto de una nación, con pobladores de identidades tan distintas. Después soportamos una dictadura, la invasión estadounidense, la pérdida de la mitad del territorio, luego una invasión francesa, luego una guerra de reforma, una dictadura más, luego una revolución, una guerra cristera, luego una matanza de estudiantes, un terremoto y una bola de gobiernos ineptos. Nada es perfecto, pero todo es perfectible. Tal vez, después de la selección de fútbol, la Virgen de Guadalupe y el tequila, la frase que más une a los mexicanos es: ¡viva México cabrones! 31 August, 8:49am Hace cosa más de un mes, un viejo conocido me preguntó si mi situación laboral y de vida actual es debido, en buena medida, al hecho de haber estudiado la maestría en ciencias computacionales. Esa pregunta despertó en mi una serie de emociones encontradas, además de otros cuestionamientos, en especial con respecto al tecnológico donde ambos estudiamos nuestras carreras de ingeniería.
Permítanme hacer una retrospectiva, ya que para comprender el presente, hay que revisar el pasado: Yo ingresé al ITC no de mala gana, pero sí ya con un indolente sentimiento de frustración. Corría el año de 1995, México sumido en plena crisis económica y mi familia nuclear ya había tocado fondo financieramente. Había días que tenía que recurrir a los amigos para que me invitaran a comer, ya porque no hubiera bocado en casa, o porque la tensión entre mis padres hacía insoportable la convivencia. Durante la preparatoria (el instituto, como le llaman acá en España) me había ilusionado con estudiar la carrera en Monterrey, en el ITESM, tecnológico privado de alto coste e igual reputación. Sin embargo, para cuando me gradué de la preparatoria, ya estaba convencido que estudiar una carrera profesional, en cualquier lado, ya en un lujo para mi. Y me sentía totalmente frustrado por ello. Ingresé al Instituto Tecnológico de Celaya. Al menos, pensaba, tenían la carrera de Sistemas Computacionales en sus programas, sobre la cual estaba mi vocación; sin embargo mi hermano, que quiere estudiar arquitectura, deberá conformarse con alguna ingeniería ofrecida aquí mismo. Pronto el ITC se convirtió en mi primer hogar, en mi refugio de las cuitas familiares. Pasar horas en la biblioteca, en el centro de cómputo, desde la mañana hasta entrada la noche. No obstante, no tardé en darme cuenta del bajo nivel académico que imperaba en el área de computación. El primer semestre, donde simplemente continué con mis hábitos de estudio de la prepa, fue para mi como un paseo por el parque, mientras que observaba a mis compañeros de clase sufrir por sacar adelante las materias. El siguiente semestre la situación cambió radicalmente: en un arranque de megalomanía me matriculé en todas la materias de matemáticas disponibles. Apenas en el primer mes de clases, me di de baja de electricidad y magnetismo, más por pánico que por otra razón. En este segundo semestre fue cuando conocí a doctor José María Rico, quien impartía la clase de álgebra lineal y que me acogió, a instancias de un amigo muy brillante, en un programa de "alumnos integrados a la investigación" para colaborar con él. Fue lo mejor que me ocurrió. El resto de los 5 años fueron de formación mediocre y comodona. En aquellos años yo estaba convencido que la escuela sólo estaba para enseñar al alumno a resistir, a aguantar vara como decimos en México. Simplemente había que cumplir con las exigencias del maestro, por ridículas que fueran y a soportar la indolencia de la burocracia escolar. La verdadera formación estaba en otro lado. El Tecno, como le decíamos de cariño, tenía muchas otras ofertas culturales y de formación, y esas son las que había que aprovechar. Pronto me convertí en un asiduo al centro de cómputo y a la biblioteca (me pasaba horas viendo los nuevos títulos que llegaban mes con mes), me convertí en ayudante del laboratorio de cómputo del programa de posgrado de ingeniería química, publicaba en la revista estudiantil, participé en los concursos de creatividad y de ciencias básicas, además de mis labores como ayudante del doctor Rico. Mientras que las clases, la formación que supuestamente daba sustento a mi carrera profesional, seguía con maestros faltistas (hubo uno, de la clase de compiladores, que sólo vi una única ocasión en todo el semestre), maestros que, reconociendo desvergonzadamente su poco dominio sobre el temario, lo cambiaba a cosas tan ridículas como cableado estructurado; u otra profesora que, para evitar dar el tema de la equivalencia entre máquinas de estado finito y lenguajes libres de contexto, argumentó que esos tópico no nos serían útiles en nuestra profesión, ya que eran muy abstractos, etcétera. Claro, no todo era así, había excepciones, maestros que realmente se esforzaban pero dar un buen curso, pero la mayoría fracasaban pese a sus intenciones, debido a que casi el 100% de la pantilla de profesores, ni siquiera eran graduados de carreras relacionados con la informática, mucho menos gente con posgrado y experiencia en investigación. Y así hasta que me gradué. Luego pasé por un periodo de ajuste, algo así como una entrega a la entropía: fui asesor de GNU/Linux para varias empresas, formé mi propia empresa de telecomunicaciones, viajé por Europa, fui maestro en el mismo tecnológico, fracasé como empresario primerizo, hasta que un día me harté y supe que tenía que hacer algo con mi vida. Quería hacer una maestría y tenía, además, que quitarme la espina de no haber estudiado en el ITESM, así que sin muchos preámbulos me matriculé en el campus Cuernavaca, donde el posgrado estaba dentro de viejo Padrón de Excelencia del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología, asumiendo así una considerable deuda que no terminaría de pagar sino hasta el mes pasado, medrando mis ingresos con bastante saña. Pero ahí mi perspectiva cambió radicalmente. Antes era un defensor del Tecno, lo defendía ante mis amigos que había ido a estudiar a universidad prestigiosas, lo defendía ante los estudiantes frustrados que echaban fuera, lo defendía ante los que lo criticaban en alguna conversación casual. Sí, le debo mucho al Tecno, me acogió en los momentos más negros de mi vida (varias veces estuve a punto de abandonar los estudios para dedicarme a ganar el dinero que buena falta hacía en casa) y me dio un espacio donde jugar con las computadoras, con Internet, donde discutir ideas y conocer gente muy enriquecedora. Llegué pues a la maestría, donde todos mis maestros tenían doctorados, con altas puntuaciones en el Sistema Nacional de Investigadores, reconocidos en sus áreas de investigación fuera del país y que hablaban de la computación de una forma que no había oído jamás. Hablaban de la métodos de búsqueda, de optimización, de complejidad computacional, de redes bayesianas, de modelos gráficos probabilistas, de patrones de diseño de software, de representación del conocimiento, de metodologías de desarrollo de software. Y además, la burocracia no estaba ahí para ningunearte y sobajarte, sino que realmente pretendían ayudarte con toda amabilidad. Pero el disgusto realmente llegó una mañana saliendo de la clase de lógica. Un amigo muy brillante me dijo un chiste que no pillé. Al ver mi rostro de estupefacción me explicó que lo gracioso radicaba en la supuesta e incomprobada equivalencia entre P y NP. "¿No lo viste en la carrera?", me preguntó con sopresa. Claro está que no me disgusté con él, me disgusté con el Tecno, con las horas perdidas sentado en un pupitre escuchando estupideces. Me sentí engañado, estafado. Sentí pena por los muchachos inteligentes que se matriculan llenos de entusiasmo al área de computación (informática) para quedarse empantados en una pobre perspectiva de la profesión; que al graduarse se siente satisfechos con poner cibercafés (ciberlocutorios/cabinas de internet), o con empleos de programadores web con ASP o PHP para empresas rascuaches (cutres). Y todo por no poderles ofrecer una perspectiva más amplia de lo que es la profesión, limitando por ende el crecimiento de la industria en la región y el país. Excelente materia prima tirada a la basura. Luego me fui a Monterrey a trabajar. Ahora sí en programación en C, a bajo nivel para lo que estaría acostumbrado, una oportunidad que en la región del Bajío sería muy rara. Ahí la mayoría de los colegas son de menor edad que yo, recién egresados, y varios de ellos gente muy capaz, hablaban con toda naturalidad de tópicos que vieron en la escuela y que jamás se habían preguntado sobre ellos antes de estudiarlos. Y el sentimiento de frustración se incrementó: me pregunté si yo hubiera adquirido todos esos conocimientos tal como ellos, en clase, en lugar de estudiarlos por mi cuenta, fuera de las aulas y a pesar de los maestros, ¿no habría llegado más lejos antes? ¿no estaría en lugares más retadores e interesantes con antelación? ¿no hubiera reconocido mi especialización más rápido en lugar de pasar un par de años en la entropía? ¿no habría una industria del software realmente importante en mi región de origen? Y esas preguntas se volvieron coraje que se vertió en un reclamo ahogado: ¡Regrésenme los 5 años que perdí con esos maestros! Sin embargo, pese a lo que pueda parecer, estimo mucho al Tecno, por las razones antes dichas y otras más. Le debo mucho a pesar del resabio. Mi enojo radica más en que el departamento de cómputo del ITC tiene todo para ser un bastión de la informática en la región, y sin embargo se queda en la más triste dejadez y mediocridad. ¿Moraleja? Sí, la persona es responsable de formarse a sí misma independientemente de la escuela. Pero un buen estudiante en una buena escuela podrá llegar más lejos y más rápido que aquel que se tuvo que ir por las piedras y el lodazal. 23 August, 6:05pmPaquete de fruta ideal para el solitario moderno a couple moreI'm no so proud about this. The eratosthenes function is almost a copy&paste
The prime factors of 13195 are 5, 7, 13 and 29. What is the largest prime factor of the number 600851475143 ?
from math import sqrt def eratosthenes (limit): D = {} # map composite integers to primes witnessing their compositeness q = 2 # first integer to test for primality while q <= limit: if q not in D: yield q # not marked composite, must be prime D[q * q] = [q] # first multiple of q not already marked else: for p in D[q]: # move each witness to its next multiple D.setdefault (p + q, []).append (p) del D[q] # no longer need D[q], free memory q += 1 num = 600851475143 print max (filter (lambda x: num % x == 0, eratosthenes (int (sqrt (num)) + 1))) I suspect this one can be more efficient A palindromic number reads the same both ways. The largest palindrome made from the product of two 2-digit numbers is 9009 = 91 99. Find the largest palindrome made from the product of two 3-digit numbers.
f = lambda x: x == x[::-1] print max ([ (a * b) for a in xrange (100, 1000) for b in xrange (a, 1000) if f (str (a * b)) ]) 17 August, 7:12pm Como varios de ustedes sabrán estoy leyendo Los Detectives Salvajes de Roberto Bolaño. Hasta donde llevo se narra la historia la transformación de un adolescente en un poeta, pero uno que bien podría enmarcarse dentro de una Generación Beat a la mexicana, donde lo único que importa son las sensaciones, darse de frente con la vida a toda velocidad, vivir con toda intensidad, a tope, sin detenerse a pensar en la ética de los actos, es decir, en sus consecuencias. Lo único importante es "volarle la tapa de los sesos a la cultura oficial", es renovar el arte y más específicamente, la poesía. Sexo, drogas, literatura, idealismo, locura son los ingredientes para una vida y obra auténtica. El protagonista de esta parte del libro entrega por completo al camino de la poesía perfecta sin pensar en la factura que tarde o temprano llega.
En un parte del libro un personaje dice al otro refiriéndose a un tercero: "ella siempre ha sido consecuente con sus lecturas". Me pasa parecido al igual que otros amigos: nos mimetizamos con lo que leemos. Si leímos a Bukowski quisimos que la dejadez, el alcoholismo y el machismo cubra nuestra vida; si leímos el Quijote, quisimos hablar a la usanza caballeros andantes de patético anacronismo, y así. Esta vez no fue la excepción: tomé una decisión aventurada, sin reparar en gastos, en agotamiento físico, o el abandono de otros compromisos: me fui a Barcelona por ínfimos dos días. Mas tenía una razón para ir: resulta que unos tíos fuero a visitar a sus hijas (mis primas) que radican actualmente en dicha ciudad; entonces pensé "sería chido echarme una cheve con mis tíos en Barcelona". Hice las reservaciones de avión y me fui para allá. Al salir tuve la peregrina idea de sólo llevarme mi tarjeta de identidad, dejando el pasaporte, ya que sólo sería un vuelo doméstico. Craso error. Cuando llegué a Madrid con mi pases de abordar tuve que dirigirme a la terminal T4S-S donde sólo salen vuelos internacionales y hay que pasar por migración. ¿De cuando a acá un vuelo de Madrid a Barcelona es internacional? ¿Acaso la Generalitat llegó al límite de pedir pasaporte para entrar a su territorio, independientemente si se trata de pasajeros de la Comunidad Europea, o peor aun, de España misma? Pero de ida no fue nada grave a comparación de la vuelta. Al solicitar mi pase de abordar la señorita del mostrador me pidió mi pasarte, de nuevo le dije "no lo traigo", de nuevo me regañó por no traer una documentación que según todos saben deberían traer. ¡Pero si se trata de un vuelo doméstico! Cuando anduve de mochilero por tren a lo largo de Francia, Holanda, Alemania e Italia, jamás me pidieron el pasaporte en el cruce de fronteras, ¿por qué ahora lo hacen si soy residente legal y sin salir de las fronteras españolas? Después de reprenderme por mi falta a las reglas no escritas (¡qué kafkiano es eso!) rompió los pases de abordaje que había impreso y me mandó a la ventanilla de venta de boletos. Ahí, después de explicar todo de nuevo, me dieron otro billete a Madrid (Puente Aéreo decía), pero nada del pase de abordaje de Madrid a A Coruña. Esperé dos horas más de lo que había previsto, sin embargo, según mis cuentas, aun podría abordar la conexión a A Coruña en Barajas. Después siguió la pesadilla de Barajas. Faltaba sólo una hora para que saliera el vuelo a mi destino final cuando aterricé en Madrid. Corrí a módulo de atención al cliente de Iberia. Hacer fila. Tic tac. Los minutos corrían. Explicar mi situación. Dudas, preguntas, tecleo en la computadora, tic-tac. "Tiene que ir a la venta de billetes. Salga del edificio, vaya al piso 2, y ahí busque un módulo de venta de boletos". Corrí. Tic-tac. ¿Dónde pasaré la noche si pierdo el vuelo? Pinche Iberia. Encontré finalmente la ventanilla buscada. Hice fila. Tic-tac. Llegué al mostrador. El dependiente cotilleaba. Tic-tac. Cuando volvió hacia mi le expliqué la situación. "¡Qué raro! No debieron haber hecho eso. Tome esto y vaya a una máquina de auto-checking por su pase de abordar". Había a un lado un grupo de ellas. Botones, datos... "Reserva no encontrada". Me carga la chingada. Botones, datos... "Reserva no encontrada". Le pedí a una señorita de Iberia que asistía ahí ayuda. Después de varios teclasos, prefirió ignorarme e irse a atender a otros pasajeros. Otra vez ir a hacer cola en la ventanilla donde me dieron el billete. Tic-tac. "Vaya a facturación. Dos pasillos adelante". Tic-tac. Corrí. Expliqué otra vez lo mismo a la chica que dejaba pasar a la fila de facturación. Me dejó pasar. Otra vez a hacer fila. Sin problemas me dieron el pase de abordar. Faltan 20 minutos para el abordaje. Me fijo en la terminal: M. Buscó un letrero para llegar a dicha terminal: Tiempo de transporte entre terminales: 20 minutos. ¡Aaaaggrr! Corrí. Cuando subo al tren que lleva a las distintas terminales de la T4S vi a una familia que llevaba un ejemplar de "La voz de Galicia" y esa sola visión hizo que mi corazón se tranquilizara. Al llegar a la zona de abordaje vi caras que me parecieron muy agradables, conocidas sin serlo, amistosas, gallegos. Dormí casi todo el vuelo. Me dormí viendo las áridas tierras de Castilla por la ventanilla y desperté viendo los verdes bosques y prados de Galicia. Me emocioné. Estoy llegando a casa, pensé, y me sorprendió mucho ese pensamiento. Al llegar a A Coruña, viendo las rías, el mar y los bosques, la niña que iba sentada frente mi gritó "Mamá, ¡mira!, la Torre de Hércules". Y volví la mirada extasiado, ahí estaba, el mágico faro. "He llegado". Tenía la misma emoción que esa niña. La grabación del avión anunciando el aterrizaje en galego me pareció musical, nada parecido al catalán que había oído horas antes. Lo sentí más cálido. Aun me sigo preguntando qué tanto significan esas sensaciones. Pero mi estancia en Barcelona fue bastante grata. Ver a mis tíos y primas fue muy reconfortante. Recordar que no estás solo en este ancho mundo tiene algo de ritual que libera al alma de la lejanía. La tarde que llegué fui con mis tíos a la playa y ahí, echados en la arena, con la brisa del Mediterráneo, nos echamos una litrona. Luego fuimos a las Festas de Gràcia, que es el distrito donde mis primas viven. En una de las calles decoradas para la fiesta, había una con motivos de ¡la lucha libre mexicana! con imágenes de El Santo y de Fray Tormenta. Al día siguiente nos fuimos a Montserrat. Impresionante y muy agotador (fotos). Y por la noche no pudo faltar mi peregrinación a l'ovella negra, el bar que significa para mi la apertura al mundo. Addendum: Otro más de los hechos que me sorprendieron es que mi primas, en el par de años sumados que llevan en Barcelona, ¡no tienen amigos españoles! Su círculo social está compuesto por mexicanos, colombianos y otro sudamericano más, lo que no me deja de llamar la atención. Cuando mi prima me invitó a comer al restorán donde trabaja, la mayoría de sus compañeros son mexicanos más un chileno y un argentino. Todos hablaban de "no mames güey", lo que fue como una bocanada de aire fresco para mis oídos, pero luego pensé "¿qué caso tiene vivir miles de kilómetros lejos de tu casa para seguir bajo la misma idiosincrancia?". "Cada quién" es la respuesta que me dí. Otro hecho paralelo a esto mismo es la ingente cantidad de inmigrantes que tiene Barcelona, cosa que se vio reflejada en la anécdota que vi en la estación de Sants: un señor, ya entrado en años, comenzó a utilizar la máquina despachadoras de boletos del Renfe, y comenzó a desesperarse porque no encontraba en la lista del monitor su destino. Un chico asiático que estaba atrás de él, de manera algo precipitada, quizo ayudarlo, y el viejo se enfureció, "no me digas como hacer las cosas, ¡yo soy de aquí!". Y en contra de lo que podía esperar, sentí empatía por el viejo: me resultaría fastidiante que un gringo o un sudamericano o un asiático me dijera cómo hacer las cosas en México. This is fun!n! means n x (n - 1) x ... x 3 x 2 x 1 Find the sum of the digits in the number 100!
reduce (lambda x,y: int (x) + int (y), str (reduce (lambda x,y: x * y, xrange (100, 0, -1)))) Each new term in the Fibonacci sequence is generated by adding the previous two terms. By starting with 1 and 2, the first 10 terms will be: 1, 2, 3, 5, 8, 13, 21, 34, 55, 89, ... Find the sum of all the even-valued terms in the sequence which do not exceed four million.
def fibonacci(limit): a, b = 0, 1 while a < limit: yield a a, b = b, a + b print sum (filter (lambda x: x % 2 == 0, fibonacci (4e6))) The beauty of the functional programmingA Pythagorean triplet is a set of three natural numbers, a < b < c, for which, a2 + b2 = c2 For example, 32 + 42 = 9 + 16 = 25 = 52. There exists exactly one Pythagorean triplet for which a + b + c = 1000.
#!/bin/env python
import sys import cmath def product (a, b, c): print a * b * c sys.exit () c = lambda a, b: abs (cmath.sqrt (a<strong>2 + b</strong>2)) f = lambda a, b, c: c % 1 == 0 and a + b + c == 1000 g = lambda a, b, c: f (a, b, c) and product (a, b, c) [ (a, b) for a in xrange (1, 1000) for b in xrange (a + 1, 1000) if g (a, b, c (a, b)) ] 10 August, 7:33pmHace más de una semana que se marchó L. del piso. Sí, me siento más tranquilo y sereno en casa. Su sola presencia me hacía sentir incómodo y ahora ya puedo llegar al piso con la seguridad de no ser testigo de sus caprichos y veleidades. Todo un respiro. Se mudó bajo la presión de la nueva compañera de piso que ya comenzaba a traer su maremágnum de pertenencias, mientras que L. seguía echada viendo televisión. La cuestión aquí es que L, al dejar su habitación, más grande y espaciosa que la que yo ocupaba, pasaría a ser mi habitación, ya que por antigüedad tenía derecho a ello, y A., la nueva inquilina, se acomodaría en la habitación pequeña. El caso es que yo no me podía mudar porque L. no sacaba sus cosas y A. ya estaba presionando por un lugar donde dejar las suyas. Bajo esta presión L empacó rápidamente y se marchó para sólo volver unos días más tarde por la televisión, que era de su propiedad, y nada más.
Pues bien, yo hice mi mudanza tan pronto como pude y A. tomó posesión de la habitación pequeña. Mientras acomodaba mis pertenencias en los cajones de la habitación me di cuenta, sin sopresa pero con fastidio, que L. había dejado varias cosas. Lo mismo ocurría en el baño, donde su maquillaje, cremas y compresas seguían ahí plácidamente. Sin embargo el hallazgo más sorprendente fue en una cajonera de la habitación: entre papeles, hojas, algodones sucios, monedas y demás sépticas delicadezas, L. había dejado su vibrador. Me dio curiosidad el juguete y enfundándome los guantes de limpieza me puse a observar dicha maquinaria (no vaya a ser que se me pegue algo en la mano). Como pueden apreciar en las imágenes, es un falo de plástico, donde la parte de glande está formada por un rubber suave, como de látex, al igual que la parte terminal de la extensión superior. Tiene varios modos de operación. El primero es la vibración normal, donde las pelotitas blancas de en medio de la un toque de tremulidad impredecible. Luego está el modo de giro, donde la parte del glande forma un ángulo, como un pez que se estira sobre su columna, y gira sobre su propio eje, describiendo un círculo. Puede girar en un sentido, como en otro. Y finalmente la extensión superior también puede vibrar a decisión del usuario. Mis magros conocimientos de la anatomía femenina me permitieron dilucidar sobre los posibles efectos de la usuaria. El glande formando un ángulo y girando, dentro la vagina, tocaría cada pared interior, pudiendo estimular el famoso punto G. Y luego, la extensión superior estimula directamente la región clitoriana. Además pongamos el plus del tembloroso movimiento de las pelotitas en vibración. Pronto llegó a mi una terrible idea: Los hombres estamos obsoletos. Los hombres -comunes y corrientes- no podemos hacer ni la mitad de lo que este aparato puede hacer de manera simultanea, además de ser torpes, voluminosos, poco flexibles, llenos de prejuicios y además con un pene, que si se pone en huelga, menuda vergüenza nos hace pasar. Sí, me sentía derrotado. Sólo quedaba una honrosa retirada a algún remoto monasterio. Pero pronto llegó la respuesta a mis cavilaciones: ¡la película de Wall-E! En la película se muestra a una EVE moderna, poderosa, con una amplia gama de capacidades, un sistema de defensa refinado, autónoma, independiente, inteligente, perseverante y estéticamente atractiva. En cambio Walle es un robot obsoleto, sucio, orientado a una sola tarea mecánica, simple, entregado a su labor, aunque esta ya no tuviera sentido y estéticamente deplorable. Pero había algo en Walle que despertaba la simpatía de todos los espectadores: la poesía y la esperanza. ¡Sí, la poesía nos salvará! Los sueños, la tranquilidad de la simpleza, o finalmente lo que sea, pero ese algo que la otra parte anhela, que la otra parte descubre y desea. No hay que temer a la superioridad sexual/emocional/reactiva de las mujeres, porque aunque seamos tontos y lentos, somos adorables... Una descarnada descripción de la caída de una zatrapía
31 July, 5:52pmLa gripa llegó sin aviso: un vaso de agua fría y la sentí ahí, invadiéndome. Pero me he pertrechado y al parecer va fluyendo a buen ritmo. Lo que no me gusta nada es que el proyecto del trabajo no está fluyendo: me ha costado encontrar como útilizar el gdb dentro de cacharro, para darme cuenta que necesitaba tomar otra estrategia para obtener un backtrace decente y al final no tengo nada útil aun, lo único que se es que truena como ejote. Hice reset al último commit pensando que era la úlitma modificación que hacía que cascara, pero no, sigue igual. Nadar en el mar de commits es prohibitivo ¿qué debo hacer? No puedo reproducir el error en Scratchbox dado que implica interacción con el hardware... en fin cosas del trabajo. Luego está el YTV quien me dado cuenta que mi API para acceder a los recursos de YouTube no es la mejor a la hora de hacer varias peticiones de diferente naturalez. Changos. La idea de hacer un clon de la API de Google en .Net sobre Vala se me antoja mucho, pero no tengo ni dea de cómo atacarla de manera inteligente.
Mental dump :) |
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