Recent Comments On Blog

rss

June 2008

18 June, 5:51pm

A más de alguno, más de alguna vez, nos a tocado una buena cagotisa, nos han cagado de cabeza a pies, la mierda se escurre y no queda más remedio que seguir andando. Hoy pasó exactamente eso: iba caminando de vuelta del trabajo, había salido del túnel que pasa por debajo de la avenida Outeiro y veo venir en solemne pirueta a una gaviota. Pensé en Juan Salvador Gaviota. Nunca leí el libro completo, pero mi maestro la asignatura de español en la secundaria era un fanático, y por varias semanas estuvo hablando y leyendo fragmentos de la novela. Lo qué recuerdo era su terquedad por hacer el vuelo perfecto a pesar de la mofa del resto de su parvada. Creo que he olvidado comentar que por esto lares palomas y gorriones poco se ven, lo que uno observa, como buen puerto de mar, son gaviotas, gaviotas en las fuentes, gaviotas en las cornizas. Y estaba yo, caminando, tornando hacia la izquierda para caminar por el pasaje tras los edificios cercanos al departamento, cuando vi a J.S. Gaviota haciendo una curiosa pirueta, descendiendo vertiginosamente, con el pico hacia arriba y la cola baja, tal como un avión en procedimiento de aterrizaje; yo seguía caminando, ni aminoré la velocidad cuando el rabillo del ojo me indicó que de soslayo algo iba mal y de pronto me vi con mierda blanca en el pelo, en mi camisa, en mi patalón y hasta en la mochila de la portátil: el pinche pájaro, con un tino impresionante, me había zurrado por completo, no dejó nada para el suelo, fui depositario plenipotenciario de su defecación.

Es la suerte de los enamorados me gustaría pensar. Yo creo que la prueba determinante para saber si estás enamorado es que un pájaro te cague.

¿Qué seguirá? ¿un perro meándome? Lo que sea será recibido de buena cara, porque son cosas que está fuera de mi control, sólo los daños son los que que puedo gestionar...

17 June, 5:44pm

Estimados visitantes de esta pálida esquina de la red:

Supongo que la mayoría que visita este sitio son personas que me tienen también agregado en alguna cuenta de mensajería instantánea, tal como msn o gtalk. Entonces les extrañará que ya no me ven en línea tanto tiempo como lo acostumbrado. Explicaré mis motivos. Tengo un blog sindicado en mi reader llamado ZenHabits, el cual da interesantes consejos, muy a la NewAge, muy a la revista "llena este test y te diremos cómo solucionar tu vida", por interesantes al fin.

Entre los consejos que no se cansa en propapalar, insiste en la "simplificación de la vida", que es una de las aspiraciones del Zen (según tengo entendido), y entre éstos hace énfasis en limitar el uso de los mensajeros instantáneos. Y le di la razón. Simplificar la vida significa enfocarla, evitar la entropía psíquica, entrar en el flujo que lleva a la felicidad. Tener constantemente abierto el mensajero y estar al pendiente de quien entra y quien sale, de estar hablándole a la gente en cuanto se conecta y también lo opuesto, es uno de los caminos al consumo inútil de tiempo, al gasto de energía sin propósito.

Todo lo anterior me lo hizo notar elJam desde que decidió abandonar el IM a cambio de dedicarse más a su tesis de doctorado. Al parecer le ha funcionado. Así que tuve un estímulo más para comprobar la hipótesis. Este fue mi segundo día sin IM constante y creo que funciona, me he sentido más dueño de mi tiempo y más productivo al final.

Pero esto no significa un destierro total y absoluto. Mi intención es únicamente tener un poco más de disciplina. Me sigo conectando al mensajero, pero sólo en horas específicas, así que quiero comunicarles el horario:

De lunes a viernes dos sesiones diarias de una hora, las cuales procuré sean compatibles con los horarios de México:

de 4pm a 5pm hora de España - 9am a 10am hora de México
y de 11pm a 12 pm hora de España - 4pm a 5pm hora de México

Por otro lado, no todo es desconexión: Twitter es un muy buen vehículo para mantener contacto con la gente sin estar obligados a contestarles en el momento. Así las comunicaciones se subordinan a ti y no viceversa.

Skid Row - Wasted Time


You and I together in our lives
Sacred ties would never fray
Then why can´t I let myself tell lies
And watch you die every day

I think back to the times
When dreams were what mattered
Tough talking youth naivete

You said you never let me down
But the horse stampedes and rages
In the name of desperation

Is it all just wasted time?
Can you look at yourself
When you think of what
You left behind?

Is it all just wasted time?
Can you live with yourself
When you think of what
You left behind?

Paranoid delusions they haunt you
Where´s my friend I used to know?
He´s all alone
He´s buried deep within a 
Carcass searching for a soul

Can you feel me inside your heart
As it´s bleeding?
Why can´t you belive you
can be loved?

I hear you scream in agony
And the horse stampedes and rages
In the name of desperation

Is it all just wasted time?
Can you look at yourself
When you think of what
You left behind?

Is it all just wasted time?
Can you live with yourself
When you think of what
You left behind?

You said you never let me down
But the horse stampedes and rages
In the name of desperation

Is it all just wasted time?
Can you look at yourself
When you think of what
You left behind?

Is it all just wasted time?
Can you live with yourself
When you think of what
You left behind?

The sun will rise again
The earth will turn to sand
Creation's colors seem to fade to grey
And you'll see the sickly hands of time
Will write your final rhyme
And end a memory

I never thought you´d let it get
this far, boy 

9 June, 7:10pm

Después de asimilar la buena vibra del pasado summit, me convencí de trabajar en mi asignación de la mejor manera, poniendo buena cara y hacer lo encomendado sin muchas arcadas. Decidí que la mejor estrategia era "la sopa fea". Cuando uno es niño, siempre hay un platillo familiar que no te gusta, y haces gestos, arcadas, pataletas y berrinches con tal de ni siquiera probarla. En mi caso era la sopa verde. Independientemente de la verdura en cuestión, si yo veía una sopa verde, aquello era declarar una guerra.

De igual manera, en mi casa, con el afán ahorrativo y de la producción en serie, mi papá, quien se encargó de la cocina casi siempre, preparaba grandes cantidades para semanas completas. En otras palabras, si hacía sopa verde, implicaba que lo único que habría toda esa semana sería, exclusivamente, sopa verde.

Después de muchos dramas de sobremesa, llegué a una estrategia que parecía tener mejores resultados que la mera defensa de lo indefendible: comer la sopa sin rechistar. Sin entusiasmo me sentaba y comía aquel potaje, sin saborear, sin disfrutar, un acto meramente mecánico con una única esperanza en la cabeza: que a la semana habría otra cosa, o mejor, si comía más sopa, el sufrimiento duraría menos tiempo.

Sí, junto con la sopa me tragaba el orgullo, mi individualidad, mis preferencias, era una máquina que cumplía una función, pero que una vez terminada esa labor, volvería a ser persona, volvería a elegir mi destino.

Sin embargo, siempre hay un problema con esta estrategia: te termina agrandando. Lo mejor del ser humano es su capacidad de adaptación al medio, y como tal, después de repetir una tarea con plena aceptación consiente, aquella tarea, por más detestable que nos parezca, terminará agradándonos. Es decir, nos topamos con una ley humana que subsume a la idea de la estrategia de "la sopa fea": Todo aquello que primero se hace con asco, termina haciéndose con placer.

Una vez que la disciplina, la resignación o la humillación se interiorice y dejé de ser una opresión consiente, la actividad comienza a resultar agradable, confortable y nos da placer de vuelta. Eso mismo ocurrió con la sopa verde, y lo mismo ahora pienso percibir después de 8 horas invertidas en el proyecto asignado: me está gustando.

Tal vez en este caso, muchas veces el problema es el ego... cuando el ego nos complica la existencia y muy inutilmente por cierto.

9 June, 1:36am

Igalia

¿Qué pasa cuando comienzas a creer que realmente puedes conquistar el mundo?


5 June, 7:08pm

En la primaria yo ya sabía que iba a ser de grande: escritor. Estudiaría filosofía y letras y sería un escritor de novelas, un intelectual. Luego llegarían las computadoras, que desorganizaron mi estructura de preferencias, y la debacle financiera familiar, que me hizo desestimar la vida bohemia.

Hoy por la mañana leí esto:

No sé por qué luego me da la tonta y pienso que no hay nada de qué escribir.

De qué escribir, sobra.

Si uno ha cultivado cierta habilidad, de hecho es imperativo ponerse a escribir.

Olvidémonos de ser famosos, lo que importa es nadie puede ver lo que yo veo como yo lo veo. No solo eso, este fin de semana me di cuenta de que es mi RESPONSABILIDAD escribir. (Y aprender a hacerlo mejor es parte del paquete). Este país no está para desperdiciar la poca educación que logró filtrar en una persona.

Esto me hizo recordar mi vieja aspiración y me reprocho por no escribir al menos en este espacio más a menudo. Y entonces entra la parálisis: Al momento de sentarme a escribir me exijo un tema importante, debatible, arrollador, y no lo hay y entonces prefiero retirarme a la paz de los justos, a la hueva complaciente.

La programación es parecida a la labor del escritor. Es más, se dice que para ser un buen programador se requiere ser un buen escritor, hilvana ideas con secuencia lógico, llevar al lector, o a la computadora, a través de una compleja trama para llegar a una conclusión. Tal vez la programación es capaz de reunir lo mejor de dos mundos: la creatividad y la imaginación literaria, con la formalidad y la consistencia de la lógica-matemática. Sin embargo muchos aspirantes a programadores se topan con la misma frustración del escritor en ciernes: una grave presión por hacer algo interesante que al final conduce a la nada, al no hacer nada.

El juicio adelantado, las expectativas, la megalomanía, el complejo de inferioridad, son obstáculos al crecimiento personal, que únicamente se pueden romper con disciplina. Trabajar todos los días, un paso a la vez, aunque no nos guste o nos parezca friolera la actividad.

Pero no quiero ser evangelista de un nuevo método revolucionario de llegar al éxito. Solamente quiero hacer un apunte persona, de algo ya sumamente repetido.

Esto, finalmente, fue un esbozo, un acto de disciplina.