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September 2008

24 September, 5:16am

Uno de mis tíos maternos dedica su tiempo libre a la búsqueda de los origenes de los apellidos familiares. Tiene registros de gente con apellidos, si no iguales, sí muy similares, desde los años 1300 y árboles genealógicos ya bastante frondosos. Si bien las relaciones de parentesco, mientras más se aleja en el tiempo, son más inciertas, cuando más alegre avisa a la familia sobre sus últimos hallazgos, es cuando encuentra un lejano antepasado de sangre azul, heróico, pudiente o de vida ejemplar. Eso sí, mientras más europeo, mejor (porque los apellidos de ahí vienen ¿no?).

Pero como ya dije, esto es del lado materno, donde los apellidos son un poco exóticos. Del lado paterno nadie ha tenido la curiosidad suficiente para hacer dicha tarea. Alguna vez mi padre creo que le pagó a un charlatán barato de heráldicas y genealogías por el origen del apellido Jáquez, le vendió un poco de paz a su alma y negocio cerrado. Creo recordar que es similar a lo que se dice aquí o acá: Un origen francés que cruzó los Pirineos (unos dicen que por el lado vasco otros que el catalán) y de ahí al nuevo mundo. Y para hacer la onomatopeya más vulgar, el escudo de armas es "ajedrezado", por aquello del Jaque(z) mate. Huelga decir que no me fio de nada de lo antes dicho. No hay referencias, no hay ningún sustento documental.

Entonces si nos vamos al terreno de la especulación, yo puedo hacer lo mismo. Así que ahora expongo mi teoría del origen del apellido Jáquez.

Si hacemos una búsqueda en Google del apellido, rápidamente observamos que la mayoría de los resultados son personas radicadas en República Dominicana, ubicada en una isla con tradición hispánica desde Cristobal Colón. Su vecino, Haití, fue dominio francés tiempo suficiente como para que adoptaran el idioma de manera oficial. La isla de la Española, tanto como territorio Español como Francés, fue afín al empleo de la esclavos africanos, donde estos perdían sus nombres nativos y adoptaban el nombre de sus dueños. Por lo cual mi hipótesis es: Una familia de esclavos negros, que trabajaban al servicio de algún francés llamado Jacques, emigraron a la ahora República Dominicana, castellanizando su apellido adoptivo a Jáques o, más estilizadamente, Jáquez. Posteriormente algunos miembros de está familiar emigraron al sur de Estados Unidos y norte de México (en Chihuahaua el apellido también es común). Supongamos que este éxodo se realizó a principios o mediados del siglo diecinueve, cuando México aun tenía los vastos territorios de California, Arizona, Nuevo México y Texas. ¿Por qué razón la gente emigraba a estos terrenos desolados, inhabitados, agrestes? Simple: la mayoría huía de la mano de la ley en busca de una segunda oportunidad en la vida.

Resumiendo, el resultado de mi ejercicio especulativo es, que mi apellido, Jáquez, viene de un grupo de forajidos de la Española, de sangre africana, que hallaron refugio en los desiertos de Arizona.

Por otro lado, la búsqueda de un linaje, ansiar ser descendientes de grandes hombres, me parece una tarea fútil, hasta psicológicamente cuestionable (aunque debo de admitir que es interesante desde un punto de vista de investigación histórica). La mejor prueba de que provenimos de un linaje ganador es que simplemente estamos aquí, los genes que protamos han sabido mantenerse a lo largo de siglos y no desaparecer como tantos otros, sin importar si nuestra ascendencia sean psicópatas, asesinos, violadores, muertos de hambre o idiotas.

la locura de una pasión literaria

  1. Corazón de las tinieblas. Joseph Conrad. (12-22-2007 / 01-12-2008)
  2. El sol de Breda. Arturo Pérez-Reverte (01-13-2008 / 01-31-2008)
  3. El criptonomicón 2, el código Pontifex. Neal Stephenson (02-01-2008 / 02-12-2008)
  4. El criptonomicón 3, el código Aretusa. Neal Stephenson (02-12-2008 / 02-28-2008)
  5. El oro del rey. Arturo Pérez-Revert (02-29-2008 / 03-08-2008)
  6. El pulso del mundo. Artículos periodísticos: 1978 - 2002. Cristina Peri Rossi. (03-10-2008 / 04-04-2008)
  7. Las vírgenes suicidas. Jeffrey Eugenides (03-10-2008 / 04-26-2008)
  8. El caballero del jubón amarillo. Arturo Pérez-Revert (04-26-2008 / 05-14-2008)
  9. El libro de arena. Jorge Luis Borges (05-15-2008 / 05-25-2008)
  10. Estambul. Orhan Pamuk (05-25-2008 / 07-14-2008)
  11. La fiesta del chivo. Mario Vargas Llosa (07-14-2008 / 08-10-2008)
  12. Los detectives salvajes. Roberto Bolaño (08-11-2008 / 09-21-2008)
Adoré esta novela desde las primeras páginas: literatura en su más destructiva esencia. Un joven aspirante a poeta despierta a un movimiento llamado los real visceralistas, entregándose a él y a al quehacer literario con una pasión que despierta inspiración, miedo y pena. Inspiración porque cualquiera desearía vivir con esa pasión, miedo porque conozco a pocos (o nadie, mejor dicho) que se atreverían a hacerlo y pena porque se adivina el futuro que podría tener cualquiera que lo haga: una dolorosa muerte prematura.
La segunda parte de la novela es una obra de arte. Distintos personajes, algunos persistentes, otros fugaces, describen sus encuentros y desencuentros con Arturo Belano y Eduardo Lima a lo largo de tres décadas (desde los 60s hasta los 90s). Lo maravilloso es que cada personaje narra en primera persona sus anécdotas, y cada personaje tiene su propia voz, su propio estilo, sus propias vicisitudes, cada uno tiene una historia que contar alrededor de ese testimonio casi bíblico: un texto, un contexto y un pretexto.
Cada declaración era una delicia que a la vez me me repugnaba, ya que, a final de cuentas, no era más que una voz dentro de un canto coral, una oda a la personalidad de Arturo Belano, quien no es más un desvergonzado alter ego de Roberto Bolaño, el autor de esta obra. Una egolatría, un culto a la personalidad, al genio y a la figura de un ser humano que escribió un portento de novela para declarar a los cuatro vientos que había vivido como pocos seres en las historia de la humanidad, aunque había pasado desapercibido.
El mundo occidental es su escenario, la cultura occidental es su entorno, una vocación de mártir en el sinsentido de la literatura, donde los comparsas construyen el argumento fragmentando de la vidas vidas de dos personajes en busca de algo finalmente desconocido, tanto para ellos, para los comparsas y para el lector.
El pretexto inicial es buscar a Cesárea Tinajero, una poetiza de los años 20s que se escindió de los estridentistas para luego desaparecer de la escena literaria de la hipócrita e incipiente comunidad intelectual del México post-revolcionario. Cesárea Tinajero fue quien insipiró a estos dos chicos para crear su movimiento, muy parecido al de la generación beat en los Estados Unidos. Un sólo poema de ella los llevó a esta locura.
Follar, fumar, conversar, leer y escribir. No hay mucho más.
¿Bolaño revolucionó la novela moderna? A veces me atrevo a pensar que sí.

15 September, 5:56pm

En 1810 un numeroso grupo de criollos en el centro del virreinato de la Nueva España, deseosos de participar en el gobierno de las colonias, aprovecharon la invasión francesa a España para enarbolar un movimiento de independencia y liberarse así de la hegemonía de los españoles peninsulares. Como símbolo aglutinante de una sociedad desmembrada, tomaron el estandarte de la Virgen de Guadalupe y un grupo de líderes religiosos llamaron a armas a los indígenas, tomando partido de que que todos estaban (tanto antes como ahora) bien jodidos, pero bien católicos. Después de una cruenta lucha que duró 11 años, el exvirreinato obtuvo su independencia para luego llamarse México. Y hoy 16 de septiembre se celebra el grito con el que arengó el cura Hidalgo a las masas para levantarse contra el yugo ultramarino, en lo que ahora se conoce como la ciudad de Dolores Hidalgo, en el estado de Guanajuato.

El nombre de México, viene de los mexicas, como se autodenominaban los aztecas, que era la civilización más poderosa militarmente cuando llegó Hernán Cortés. No era las más culta, ni la mas desarrollada científicamente, ni la más civilizada, por decirlo de alguna forma, que habían existido en estas tierras; eran guerreros, dominaban un vasto territorio y exigían tributo a los pueblos cercanos. Pero tenían la ciudad más grande, mejor equipada y más compleja de las que había en ese tiempo, Tenochtitlán, y su conquista fue costosísima para los hombre de Cortés.

Es extraño como esas páginas nacionales me parecieron tan triviales por tanto tiempo, y ahora que estoy lejos, me parecen tan ricas y llenas de significado: el nacimiento exabrupto de una nación, con pobladores de identidades tan distintas.

Después soportamos una dictadura, la invasión estadounidense, la pérdida de la mitad del territorio, luego una invasión francesa, luego una guerra de reforma, una dictadura más, luego una revolución, una guerra cristera, luego una matanza de estudiantes, un terremoto y una bola de gobiernos ineptos. Nada es perfecto, pero todo es perfectible.

Tal vez, después de la selección de fútbol, la Virgen de Guadalupe y el tequila, la frase que más une a los mexicanos es: ¡viva México cabrones!