Intimidad

En últimas fechas he sabido de gente que, de manera insospechada, conoce y frecuenta este espacio. Y debo admitirlo: lo he sentido bastante invasivo. ¿Ya no se puede tener intimidad en la Internet? A lo que le temo es abandonar mi honestidad por vergüenza ante mis lectores. Sin duda habrán notado que mis últimas entradas han sido más bien de corte técnico que lo usualmente humanístico-personal. Tengo que proponerme ser descarado, morrudo, desvergonzado, ofender a quien se deje, al fin y algo para nadie es obligada su lectura.

Ayer vi Babel. Lo malo de las películas de las que mucha gente habla, es que generan expectación, y la expectación impone pretenciones. Finalmente la película no me llenó, a excepción de la historia de Chieko me pareció fabulosa en sí misma: Si uno, que tiene el don de la voz y las palabras, no puede comunicarse y expresar sus emociones correctamente con el mundo, ¡imagínense los sordo-mudos!. Las otras dos historias me parecen "Las consecuencias de mi estupidez".

Hoy fui con Fausto a Cavazos a comer y luego a la Cola de Caballo. Rematamos la tarde un Sierra Madre con una cerveza Frayle. Estuvo diferente pero medio gastalón.

¡Albricias! Pude hacer una compilación cruzada de linux a win32 utilizando MinGW de Fox-1.6 Toolkit y ahorita está compilándose el PostgreSQL-8.1. ¡Qué bonito es lo bonito!

PD: Ramel: arregla tu entrada anterior de tu blog, ha fastidiado la estructura de presentación del planeta glib.