estuvo chido poder besar tu estero-cuerpo lunar

¡Asteroide!

Hoy se me fue el día en preparar la presentación de la API de OMX IL (es información pública). Y descubrí a Zoe. Buen ruido.

El torbellino emocional que convulsionó lo hechos y circunstancias de las vísperas ha amainado. De nuevo yo.

Después de meses de postergaciones finalmente nos juntamos Silvestre, Arturo y servidor para irnos a un botanero a degustar cerveza y machaca. Más de quince años de conocernos. Otras realidades, otras vidas, otros lugares, la misma banda.

Estoy de ánimo para hacer una declaración, tal vez, aventurada: siempre he hecho lo que me gusta. Creo que no me he dejado arrastrar por la existencia, por una enajentante secuencia de vivencias predeterminadas. He tomado malas decisiones, pero han sido mis decisiones y he aprendido de ellas. Siempre tratando de ejercer una libertad reponsable sobreponiéndome a mis circunstancias. Los libros, las computadoras, la irreverente reflexión, son parte de mi vida y me gusta que lo sean. Procuro evitar los caminos fáciles, pero sin masoquismos. Del todo o nada, prefiero la verbalización; caigo en silencios abusivos y en reacciones racionalizadas (no racionales)... Soy un popurrí de contradicciones y me gusta. Soy fanático de la gente inteligente y rehuyo de los estúpidos y los metódicos. Me faltan muchas cosas por vivir, por contradecirme, por renovarme. Tengo miedo al miedo, al tedio, y a la incapacidad de asombro.

Hoy estoy de ánimo para agradecer a todos los que se toma el tiempo y la molestia de leer las engreídas palabras que se vierten en este espacio.

Iré a dormir.