11 August, 9:58am

  1. As leis fundamentais da estupidez humana. Carlo M. Cipolla. (01/29/2010 - 01/31/2010)
  2. The hitchhiker's guide to the galaxy. A trilogy in four parts. Douglas Adams (01/01/2010 - 03/06/2010)
  3. Vida y destino. Vasili Grossman (03/06/2010 - 06/20/2010)
  4. A brief guide to the great equations. The hunt for cosmic beauty in numbers. Robert P. Crease (06/20/2010 - 08/11/2010)

Un hermoso libro de divulgación científica.

Como cualquier típico adolescente, yo tenía un póster de Albert Einstein junto a la famosa ecuación de E = mc² pegado en mi habitación. Como cualquier chico siempre tuve la insatisfecha curiosidad de cómo es la exótica vida de un físico teórico o un matemático.

Sabía lo que era ser un ingeniero, mi padre lo es, mis tíos lo son e iban a trabajar a fábricas, los veía con sus cascos, planos, calculadoras y reportes, ¿pero y los científicos? ¿cómo trabajan? ¿como definen esas relaciones numéricas que parecen describir fenómenos físicos con mayor exactitud que la realidad?.

Tengo otra anécdota. Estaba en segundo de secundaria, catorce años en la cuenta y las chicas tomaban una figura de la cual era imposible mantenerse al margen. En la clase de matemáticas veíamos los diferentes métodos para resolver ecuaciones de segundo grado (de pronto todo eran curvas en el espacio cartesiano), entre ellas la fórmula general. Dio la casualidad que en mis vacaciones de verano, en mis momentos de aislamiento en la casa de mis tíos en Monterrey, tomé un libro de matemáticas donde exponían cómo se llega a esta ecuación general. Así que, cuando fue la clase, yo esperaba ansioso que el profesor llenara la pizarra con la secuencia de pasos para llegar a la fórmula general, pero no fue así. El maestro sólo se limitó a exponerla como si fuera una plantilla donde se acomodaban los términos y mágicamente se obtenía el valor de X. Al acercarse el fin de la clase, desesperado, levanté la mano y pregunté "¿de dónde viene esa fórmula?", y un compañero, irritado y meciéndose los cabellos, gritó "¡así la hizo Dios!". No pregunté más.

Poco después llegó el libro "Breve Historia del Tiempo" de Stephen Hawkings. Ahí describía impresionantes conceptos de velocidad, masa y tiempo, desde la perspectiva macroscópica (relatividad) y la microscópica (mecánica cuántica) y su aparente unión en la descripción de los agujeros negros. ¿Cómo imaginan todo eso los físicos? Con matemáticas me decían ¿pero cuáles? ¿cómo las aplicaban? Para mi las matemáticas siempre fueron algoritmos mecánicos para extraer números de los cuales dependía si aprobabas la materia o no.

Mi mayor obsesión era la teoría de la relatividad. Leía todo lo que encontraba al respecto, grababa en cinta los programas de divulgación científica que conseguía. Todos hablaban de trenes, de elevadores, de gemelos en el espacio, pero ninguno se atrevía a mencionar algún formalismo siquiera, cosa que me resultaba muy frustrante. Y como la wikipedia no existía aún, me despedí de la adolescencia con más preguntas que con respuestas.

No fue hasta últimas fechas,con libros como este último o como el que leí de Roger Penrose, junto con Wikipedia, donde encontré respuesta a mis preguntas infantiles insatisfechas: las transformaciones de Lorentz, los tensores, el espacio de Hilbert, etc.

Pero más que conceptos matemáticos, lo más impactante ha sido descubrir que los formalismos, ese mundo platónico fuera de la cueva donde vivimos, tienen una interpretación, consecuencias, profundidades. Pero también está el pensamiento kanttiano, que argumenta que "el mapa no es el territorio", y que los formalismos no existe más allá de nuestra cabeza y no representan una realidad ulterior.

Y también la historia atrás de cada idea, su origen y su génesis. En particular me ha causado impresión como la mecánica cuántica, la última de las grandes teorías, ha tenido una evolución en medio de peleas, envidias, recelos y confrontación. La ciencia tan humana y a la vez tan pura...