Sunday 27 May 2012

Les comparto mis deberes del taller literario:

Amor se escribe con H, dijo el viejo pastor que me acompañó por la dehesa, como se escribe el honor, como se escribe heroísmo, galvanizados en minas donde habita el desprecio; como se escribe el hambre, que a todos amenaza y a nadie respeta, y aún cuando se sacia, nos enferma, nos repugna; es silencioso, como un letal sicario, pero indeleble, como la tierna cicatriz; es como el humo que delata un fuego pasado de prometedoras llamas, ahora reducida a cálidos tizones, a cenizas confiables; como la historia, llena de tesón y porfía, de amarga derrota y resabio en la victoria; de malos y buenos humores, humor negro, humedades hediondas; con la humilde humillación de los huérfanos hemofílicos, nos desangramos, lentamente morimos; morimos hipotecados sin derecho al hedonismo; horadados por hijos mal paridos, a quienes también amamos con H, e hilvanados por el mismo histrión, de nuevo amarán con H.

Por otro lado, son épocas muy emocionantes para ser mexicano: los movimientos sociales recuperan su la legitimidad mediática. Espero que con esto, podramos revertir tantas décadas de propaganda neoliberal, que disfrazada con pretextos de jucio crítico, castraba el ánimo de cambio verdadero.

¡Ah! Ayer vi la película Struggle. El final es perturbador. Hoy vi Medianeras, y como soy un romántico de clóset (o de cine, en este caso), simplemente me encantó.